Historia

Posiblemente la localidad fue fundada en la Edad Media como punto de intercambio comercial entre el norte y el sur del sistema central, y en sus alrededores hubo pequeños asentamientos que quedaron despoblados por diversos motivos y que favorecieron con ello la formación de la villa al asentarse en ella sus pobladores (como Casares, Puñoenrrostro, Puñosa o Pedregales).

El municipio formaba parte del "Señorío de Valdárrago" junto con las localidades de Robledillo de Gata y Poñuenrrostro  y perteneció a la familia Pacheco de Ciudad Rodrigo y posteriormente al Marquesado de Monroy.

Hasta la reorganización provincial realizada en 1833 el municipio perteneció ( junto con Robledillo de Gata, San Martín de Trevejo, Trevejo y Villamiel)  a la provincia de Salamanca, pasando entonces a la provincia de Cáceres.